Estás leyendo
Los Chakras, el equilibrio de tu vida

Los Chakras, el equilibrio de tu vida

La Acupuntura, el Yoga, el Tamtra y otras corrientes medicinales y de meditación, basan sus principios en los Chakras. Estos puntos energéticos tienen un valor incalculable para nuestro cuerpo y para nuestro espíritu. Actualmente se está poniendo al servicio de nuevas técnicas de relajación y facilitan una vida sana dentro de la vorágine del siglo XXI.

La palabra Chakra proviene del Sánscrito y significa ‘rueda’. Los vedas (libros del saber) denominaron así a los puntos energéticos de los que dispone el cuerpo de cualquier ser vivo. Los principales y más conocidos son tan sólo siete y estos conforman la raíz y la base de la medicina energética. Desde siempre se ha asociado cada uno de los puntos energéticos (Chakras) con una de las glándulas endocrinas del cuerpo humano.

Los Chakras son los encargados de distribuir por todo nuestro cuerpo la energía, ellos son los responsables de alinear nuestra carga energética para que llegue a todos los puntos de nuestro ser. Entre el equilibrio de los Chakras y el correcto funcionamiento de nuestro sistema, se ha establecido a través de los años una relación solidaria y recíproca. Los Chakras afectan directamente a las glándulas endocrinas, por ejemplo a la tiroides, y estas hormonas son las que afectan luego al correcto funcionamiento de nuestro cuerpo.

Con el perfecto equilibrio de los Chakras, podremos conseguir diferentes beneficios:

En primer lugar, alineando y abriendo correctamente nuestros Chakras, podremos dar una nueva vida a nuestro organismo energético, consiguiendo así que repercuta positivamente en nuestra parte física.

En segundo lugar, el tratamiento de los Chakras nos hará tener un mayor nivel de conocimiento interno. Cada uno de los puntos está relacionado con una función psicológica concreta que se desarrollará aún más con la apertura y equilibrado de los Chakras.

El juego de los Chakras:

Para alinear y abrir correctamente los Chakras, hay una especie de ritual, al que nos gusta llamar juego, con el que podrás llegar a descansar tu mente y tu cuerpo de manera asombrosa.

Lo ideal es que te lo realice otra persona de tu total confianza. Para llevarlo a cabo es necesario un paquete de minerales que podrás conseguir en cualquier bazar esotérico o tienda naturista que haya en tu localidad. Estos minerales son fundamentalmente cuarzos de diferentes colores y cualidades. El cuarzo actúa como una especie de bolsita que almacena energía y luego la segrega por los diferentes puntos del cuerpo.

Cuando ya tengamos a mano los minerales, tenemos que conseguir un estado de pseudo hipnosis, al que llegaremos a través de un proceso de relajación máximo.  Tumbados en el suelo, iremos recibiendo las instrucciones precisas de nuestro mentor, que nos guiará en el camino hacia la relajación. Estas instrucciones van, desde la habitación blanca, hasta el rascacielos que se baja lentamente. Todo es para lograr un estado de letargo que facilite la asimilación de la energía de los cuarzos.

Cuando ya hayamos logrado el estado de calma indispensable para que nuestra mente absorba los impulsos energéticos de los Chakras, el guía, se convierte en trasmisor de la energía.

En cada Chakra se colocará su piedra correspondiente, y se dejará sobre él durante unos minutos. Así, se forma una línea discontinua que recorre tu cuerpo desde la cabeza hasta la base de la columna. Para que el ejercicio sea más próspero, habrás de enlazar los siete Chakras. Si deseas lograr ese fin, lo más sencillo y correcto es distribuir otras piedras de cuarzo blanco que hagan las funciones de enlaces energéticos.

Cuando hayas despertado de este letargo tan sobrecogedor, tu cuerpo te puede pedir dos cosas. En primer lugar, y de forma habitual, el cuerpo te pide sueño. Esto puede ser síntoma de que no hayas despertado en tu tiempo normal, es decir, que hayas descendido a una ensoñación más severa y aún no te toque salir de ella. Y en segundo lugar, también te puede pedir acción. Esta necesidad se debe sobre todo a la adquisición de energía que acabas de hacer y que tu cuerpo necesita soltar, como si de adrenalina se tratase. En ambos casos, tu cuerpo puede llegar a descansar solamente 20 minutos y levantarse como si hubiera descansado 8 horas.

Primer Chakra: 

Muladhara: está localizado en la base de la espina dorsal. Podríamos ubicarlo entre el esfínter anal y los propios genitales. Viene estrechamente ligado con el elemento Tierra. Guarda la función de controlar las glándulas suprarrenales, el intestino, la columna vertebral, el cabello y las uñas. Se ha dicho que este primer Chakra es la casa del Kundalini (base y raíz de la energía que ha de ser despertada)

Segundo Chakra:

Svadhishthana: este Chakra duerme en la región del pubis. Concretamente está entre el hueso sacro y la quinta vértebra. Su elemento es el agua y, por ese motivo, controlará las funciones que tengan algo relacionado con los líquidos (digestión, orina, próstata, etc.)

Tercer Chakra:

Manipura: entre el Plexo Solar y la zona umbilical es donde encontramos este punto energético.  Él es el encargado de controlar todo el aparato digestivo, sobre todo el páncreas. El fuego es el elemento que siempre se le ha relacionado.

Cuarto Chakra:

Anahata: el cuarto Chakra está situado cerca del corazón. Al tener esa posición, se le relaciona con todo lo que respecta al sistema respiratorio, sobre todo a los pulmones y bronquios. También es el encargado de manejar las energías que controlan el riego sanguíneo y el mismo corazón. Su elemento es el Aire.

Quinto Chakra:

Vishuddha: este Chakra está localizado en la garganta o en la base del cuello. Está capacitado para solucionar problemas de lenguaje y para equilibrar pensamientos. También es el Chakra que se relaciona con los sentimientos. Hay tendencias que opinan que de ahí proviene “el nudo en la garganta”.

Sexto Chakra:

Ajna: con este Chakra hemos llegado al ‘tercer ojo’. Su situación se encuadra entre las dos cejas y su función principal es la de aclarar las ideas y estimular el pensamiento intuitivo. Es el Chakra de la inteligencia y de la visualización creativa. Está directamente relacionado con todos los procesos mentales. Su correcto masaje puede aliviar dolores producidos por cefaleas de tensión.

Séptimo Chakra:

Sahasrara: la ubicación de este Chakra es algo difusa, ya que si bien hay teorías que afirman situarlo en el centro mismo del cráneo, hay otras corrientes que aseguran que se trata de un Chakra supracorporal. Si fuera así, el punto energético sería exterior a nosotros pero dependiente directamente del resto de los puntos. Su situación sería sobre la cabeza, de ahí el halo divino.

¿Cuál es tu reacción?
ES FASCINANTE
0
ME ENCANTA
0
ME GUSTA
0
NO ME GUSTA
0
NO SÉ
0
Ver comentarios

Deja una respuesta

(Tu correo electrónico no será publicado, sólo lo pedimos para que te llegue el comentario y sus respuestas)

LUXONOMY MEDIAGROUP WORLDWIDE


Ir al principio