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Cuidado con el calor!

Cuidado con el calor!

El aumento de la temperatura predispone el ánimo para salir de casa y compartir con nuestros seres queridos, el merecido descanso tras nuestras obligaciones invernales. Es tiempo de playa, de montaña, de deportes al aire libre y de multitud de actividades que hemos dejado en un segundo plano, por el estrés de la vida cotidiana, y desalentados por el frío.

Existe un grupo de enfermedades relacionadas con el calor, en las que se eleva la temperatura corporal por encima de las cifras normales, debido a un fallo en los mecanismos de termorregulación. La producción de calor, excede a la capacidad del organismo para eliminarlo. Estas enfermedades, conocidas genéricamente como hipertermias, aparecen prioritariamente en la época estival, acompañando el aumento de las temperaturas y la realización de ejercicio al aire libre, sin las adecuadas medidas de prevención. Pueden constituir urgencias graves, que requieran tratamiento en centros sanitarios. No hay que confundir la hipertermia con la fiebre. En el caso de la fiebre, el aumento de la temperatura corporal, no se produce por un fallo en los mecanismos de termorregulación. Es el propio Centro Termorregulador, que funciona correctamente, el que eleva la temperatura para favorecer la acción antimicrobiana. No suele revestir peligro y se deben tratar con los fármacos que le prescriba su medico de cabecera.

En las patologías relacionadas con el calor, podemos considerar tres estadios:

  • Los calambres por calor: son espasmos dolorosos en la musculatura voluntaria. Suelen presentarse tras la realización de ejercicio físico intenso expuestos a altas temperaturas y son debido a la pérdida de líquidos y sales minerales por aumento del sudor. No suelen tener mucha trascendencia clínica y duran sólo unos minutos. El reposo en ambiente fresco y la reposición de líquidos y electrolitos, suele ser suficiente para que remita el cuadro.
  • Insolación: el efecto producido en el organismo por la exposición prolongada a los rayos solares. El calor excesivo provocará que se dilaten los vasos sanguíneos y que aumente el sudor. Debes tener mucho cuidado porque en estos casos se pierden grandes cantidades de agua y sales minerales con la consiguiente disminución de la tensión arterial, e incluso, ocasionalmente pueden aparecer mareos o síncopes. Es habitual que en estos casos, el afectado presente la piel enrojecida y caliente, sobre todo la cara, mucho sudor, dolor de cabeza, mareos, vómitos y dificultad para pensar, ver o reaccionar claramente. En este segundo estadio se aprecian, además de los calambres dolorosos, irritabilidad, náuseas, vómitos, vértigos, dolor de cabeza, sed intensa, alteraciones en la respiración.
  • Golpe de calor: es el cuadro más grave que puede aparecer. La elevación extrema de la temperatura provoca un conjunto de signos y síntomas que hay que tener en cuenta. El centro termorregulador falla, no pudiéndose regular la temperatura corporal ni expulsar el calor al exterior. Probablemente el cuadro se desencadena, por el fallo en los mecanismos de sudación. En general aparece en la época estival, acompañando a las olas de calor, aunque podría ocurrir también con temperaturas ambientales moderadas. Es propio de personas en edad avanzada, con patología previa. Es un cuadro muy grave que pone en peligro la vida del individuo, al afectar varios órganos que no pueden funcionar adecuadamente a esas temperaturas. El enfermo debe ser trasladado de inmediato al hospital. Los síntomas más evidentes son la piel seca y caliente, una temperatura rectal superior a los 40º C, ausencia de sudoración y alteración del nivel de conciencia. También puede ser frecuente la agitación psicomotriz y las crisis convulsivas.

Prevenir

  • Evita la exposición prolongada al sol: además de insolación, el sol puede provocar severas quemaduras, especialmente si se toma en las horas centrales del día.
  • Vestimenta: utilizar ropa cómoda, de colores claros y que abriguen poco, de manera que el cuerpo esté cubierto y se eviten quemaduras. Es recomendable cubrirse la cabeza y utilizar gafas de sol.
  • Consume líquidos en abundancia: es aconsejable beber agua, zumos de frutas y bebidas isotónicas, pero está totalmente contraindicado el consumo de bebidas alcohólicas. El alcohol, provoca vasodilatación, con lo que agravaríamos el cuadro, y además altera nuestra capacidad de reacción y el nivel de conciencia.
  • Vigila tu dieta: intenta aumenta las raciones de frutas y vegetales y evitar las comidas grasas y abundantes.
  • Evita el ejercicio físico: durante las horas de más calor es importante evitar el ejercicio físico al aire libre. Si es posible, lo mejor es no salir de casa durante las horas centrales del día y de hacerlo, caminar siempre por la sombra.
  • En tu casa: durante la temporada estival, las ventanas deben permanecer cerradas en las horas de más calor, abriéndose solo durante la noche. Es recomendable el uso de electrodomésticos que ventilen y enfríen la vivienda.

Cómo reaccionar

  • Apartar a la persona de la fuente de calor
  • Colocarla en un lugar a la sombra, donde la temperatura sea menor
  • Aflojarle la ropa
  • Colocarla acostada sobre su espalda con los pies elevados
  • Refrescarla con compresas de agua fría
  • Si es posible, utilizar un ventilador
  • Darle líquidos por vía oral según tolere, pero asegurándonos antes que está consciente
  • Estar atento a la posibilidad de vómitos
  • Si el afectado esta inconsciente, lo situaremos en posición lateral, para prevenir la aspiración de vómitos y no le daremos ningún líquido
  • Si en unos minutos no mejora, trasladarlo de inmediato a un centro sanitario
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