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Chopard presenta un paraíso de Piedras Excepcionales en la Semana de la Alta Costura de París

Chopard presenta un paraíso de Piedras Excepcionales en la Semana de la Alta Costura de París

Con ocasión de la Semana de la Alta Costura de París, la copresidenta y directora artística de Chopard, Caroline Scheufele, presenta una selección de piedras excepcionales. Homenaje a una naturaleza generosa que no cesa de inspirar a Chopard, estas gemas de una pureza sin igual han atraído la mirada experta de esta entendida alimentando su fecunda imaginación. Entre todos estos tesoros destaca la esmeralda Chopard Insofu como la piedra más espectacular de todas. Se trata de una esmeralda en bruto de 6 225 quilates extraída en Zambia en una iniciativa de trazabilidad y responsabilidad inédita para una gema de tal importancia. De una pureza excepcional y de un tamaño récord, la esmeralda Chopard Insofu permite augurar a los especialistas un gran número de piedras talladas de gran calidad. Unas joyas por nacer, de las que los talleres de Chopard, bajo la égida de Caroline Scheufele, elaborarán una colección de joyas. Otra piedra destacada, un diamante rosa de 10,88 quilates, expresa la pasión del alma creativa de la Casa por los diamantes de color. De talla radiante, se encuentra situada en el corazón de una sortija de oro ético certificado Fairmined. Y, por último, la colección cuenta con una magnífica sortija «Tú y Yo» formada por un excepcional diamante azul fancy intense de 4,22 quilates y un diamante blanco, ambos de la más alta calidad.

El saber hacer único de la Alta Joyería Chopard

Famosa por su saber hacer y por su creatividad, la Alta Joyería Chopard es también sinónimo de piedras excepcionales. Sus talleres, nacidos hace más de veinte años a iniciativa de Caroline Scheufele, han tenido un desarrollo extraordinario. Su existencia ha estado marcada por grandes hitos, como las colecciones Red Carpet y Animal World, además de Garden of Kalahari – un aderezo completo concebido a partir de un diamante en bruto de 342 quilates de una pureza excepcional. Hoy la Casa reúne una cantidad muy importante de piedras extraordinarias demostrando que sabe conjugar la sofisticación de su saber hacer con la elección de materiales nobles.

Un paraíso de piedras preciosas

Inspirada por la naturaleza, Caroline Scheufele ha reunido una colección de piedras preciosas traídas de las cuatro esquinas del mundo. Cuenta con unas piezas únicas, como un diamante D-Internally Flawless type IIA talla pera de 3,01 quilates y un diamante azul fancy intense talla pera de 4,22 quilates, una cantidad de quilates extraordinaria para una piedra de un color tan bello, engastadas por los talleres en una majestuosa sortija «Tú y Yo», símbolo exclusivo del matrimonio entre dos gemas de tan extraordinaria belleza.

Caroline Scheufele presenta también un diamante fancy dark grey-greenish yellow denominado ‘camaleón’ porque tiene la particularidad de cambiar de color dependiendo de su exposición a la luz o a una fuente de calor. Se trata de una deslumbrante piedra de 31,31 quilates destinada a destacar majestuosamente sobre una alegre sortija en forma de rana.

Y, para finalizar, encontramos un zafiro de Ceilán talla cojín de 21,04 quilates que sublima una última sortija. Esta piedra sin calentar difunde su magia como un talismán a través de un engaste atemporal, adornado simplemente con unos diamantes que hacen destacar su color natural.

La esmeralda Chopard Insofu

La Semana de la Alta Costura parisina ofrece a Chopard la oportunidad de revelar un descubrimiento fuera de lo común que viene a iluminar la historia de la joyería. Bautizada como «Esmeralda Chopard Insofu» (insofu significa «elefante» en el idioma Bemba, la etnia local de la región de origen de la esmeralda), esta piedra excepcional y rara ha sido descubierta en Zambia, en la mina de Kagem. Y, además, es una de las más importantes jamás encontradas, tanto por su peso (6 225 quilates) como por su calidad. En este regalo de la Tierra, en estado bruto y lleno de posibilidades, los expertos han detectado un potencial extraordinario: a partir de esta esmeralda de una pureza y una calidad extremadamente raras se van a poder tallar unas joyas extraordinarias. Un tesoro que gracias a las manos de los mejores artesanos lapidarios dará vida a una colección de gemas únicas y singulares, el origen de una futura colección de Alta Joyería.

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El diamante Rose of Caroline

En el arcoíris de las piedras de color los diamantes rosa figuran entre los tonos más raros. En el seno de esta clasificación todavía son más raros los diamantes rosa cuyo color se puede calificar como fancy intense. Es de imaginar la emoción que sintió la copresidenta y directora artística de Chopard cuando posó su mirada sobre una pieza de 10,88 quilates. De talla radiante, una variante de la talla rectangular articulada alrededor de 70 facetas – más que la norma – el diamante Rose of Caroline se ofrece a la luz revelando su color femenino y su claridad grado VVS1 en la escala del Instituto Gemológico de América.

Adquirida por Chopard, la piedra ha sido bautizada como Rose of Caroline, en homenaje a la creadora de la joyería y la Alta Joyería de Chopard. Rose, no solo por el tono del diamante, sino también en recuerdo de una flor muy querida por el alma creativa de la Casa. Amante de la naturaleza, Caroline Scheufele cuida de sus jardines con la emoción de los expertos. Primero, un jardín de flores que admira por su perpetua renovación y su frágil belleza, y, además, también un jardín de piedras preciosas, pues es ella quien recorre el mundo en busca de unas gemas excepcionales producidas por la Tierra. El Rose of Caroline es también el modo en que toda la Casa Chopard rinde eterno homenaje a su alma creativa al imponer su nombre a esta piedra milenaria.

Como homenaje a este fruto de la naturaleza los talleres Chopard han utilizado su saber hacer para ofrecer al Rose of Caroline un diseño depurado que permita que toda la belleza intrínseca de la piedra se pueda expresar. Esta es la vocación del trabajo del joyero: revelar el resplandor natural de las piedras preciosas sin adorno superfluo ni florituras. Por eso el diamante rosa se encuentra sobriamente engastado sobre una sortija de oro ético blanco y rosa de 18 quilates certificado Fairmined y adornado con dos rubís talla corazón de 2,03 y 1,95 quilates y un microengaste de brillantes blancos y rosas. Lo justo para sublimar el carácter atemporal de esta joya consagrada a la eternidad.

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